domingo, diciembre 13, 2009

Estampita económica

Cinco de la tarde. Estación Juárez del tren ligero. Hordas de gente cansada en mangas de camisa, con portafolios en mano, mochilas al hombro y semblantes compungidos se abalanzan como un gran insecto informe hacia la superficie. Dos conos fosforescentes y un policía armado bloquean el acceso a las escaleras eléctricas. La gente, enfadada, toma las escaleras convencionales -herencia babilónica- a empellones. Conforme la multitud se acerca a la luz del sol, se discierne a otro hombre de uniforme al pie de un camión blindado. Mientras los pasos desacompasan el mármol barato, al lado izquierdo las bolsas de dinero viajan plácidamente en el transcurrir de las escaleras eléctricas, con el rigor de un segundero suizo, para llegar sin problemas a las fauces de las placas blindadas de un camión blindado de una corporación blindada.
Yo salgo del mundo subterráneo con cuatro bolsas de monedas de retraso y veo, no sin sorpresa, que me falta $1.50 m.n. para completar para mi pasaje en camión.


1 comentarios:

Julia dijo...

Me gusta mucho como ves el día a día, escribe más por favor.